Cuando los que creían acertaban
Por: Juan Camilo Ortiz Villa. Puede parecer confuso de inicio, pero en una época la capitanía siempre importaba. Todavía hay equipos con la mística del cargo, pero en esos tiempos remotos y cercanos no había quién degradara su relevancia. Ese símbolo de liderazgo y de longevidad en la escuadra se ha desmedrado. Desafortunadamente, la cantidad de ejemplos es vastísima, como el de Neymar en la Copa América de 2015. Carente de templanza, fue revestido por su celebridad sin oposición de la hinchada. Fue como si ya no se creyera en la institución de capitán, a tal punto que ni siquiera merece una respuesta con un voto en blanco, dejando como la opción más cómoda al abstencionismo. “Y ¿de qué sirven los capitanes en el fútbol?” se preguntarían los escépticos. “Es solo un jugador más y a fin de cuentas es el entrenador el que da las órdenes. Elige el lado del campo y quién inicia la tanda de penales, pero no tiene acceso exclusivo al árbitro” . Por fortuna, l...