Por: Irati Vidal ( @Irati_16 ). Como la mayoría de niños, Youssef Benali (Túnez, 1987) soñaba con ser futbolista y participar en un mundial. Su sueño se cumplió a medias. Participó en el Campeonato del Mundo, pero lo hizo como jugador de balonmano. Y no le fue nada mal. En el mundial de Qatar 2015, el tunecino se colgó la medalla de plata con la sección qatarí dirigida por Valero Rivera. El éxito fue rotundo, pues llegaron como invitados y se colaron en la final convirtiéndose en el primer país no europeo en ganar un metal mundialista. Nadie dudó de la épica e importancia de aquel triunfo. Sin embargo, el éxito pronto quedó empañado por la polémica. Porque, como Youssef, la mayoría de integrantes de la selección de Qatar eran jugadores extranjeros que se habían nacionalizado para aquel campeonato. El pivote tunecino, actual jugador del Ivry francés, huye de la controversia y asegura que aquello “fue el resultado de dos duros años de trabajo, no de cuestiones burocrática...