Alfredo Morelos, un búfalo en Helsinki
El frío en Finlandia, particularmente en Helsinki, la capital, no es de juego. Y para Alfredo Morelos, cordobés de pura cepa, mucho menos. Acostumbrado a habitar bajo el moteado del inclemente sol cereteano (que oscila entre los 30 y 35 grados) y criado en la región ganadera de Córdoba, al norte de Colombia, esos fríos “le pegaron duro”, sobre todo los primeros días, afirma. Morelos es un muchacho alto, de tez morena avellanada, pelo lacio corto y de trato afable. Cuando respondió a las preguntas del periodista caían rutilantes 12 grados sobre la pintoresca capital de Finlandia que, en postales, parece sacada con pinzas de un cuadro de Monet y puesta aleatoriamente al nordeste de Europa. La ciudad es un acontecimiento; por ello en la variada gama de tours que hay por la gélida cuna de las antítesis, siempre se ofrece titulando “Conozca el corazón de Escandinavia y Helsinki”. ¿Porqué? Por que allá se propone matrimonio, por tradición, de parte de la mujer al hombre y, por error de di...