Lev Yashin: el hombre detrás del póster
Por Juan Pablo Gatti (@GattiJuan)
La Unión Soviética siempre fue un país con un secretismo prácticamente absoluto, aunque ello no evitó que un hombre fuese reconocido por el mundo entero, quizás más que gente como Nikita Krushev o Yuri Gagarin. Lev Ivánovich Yashin volvió a vivir en la memoria de todos los aficionados del fútbol gracias a que fue elegido para ser la figura sobresaliente del cartel mundialista que acompaña esta gran aventura que será Rusia 2018. Y no podía ser más justo el reconocimiento para el único portero que ha podido quedarse con el Balón de Oro (1963).
La Unión Soviética siempre fue un país con un secretismo prácticamente absoluto, aunque ello no evitó que un hombre fuese reconocido por el mundo entero, quizás más que gente como Nikita Krushev o Yuri Gagarin. Lev Ivánovich Yashin volvió a vivir en la memoria de todos los aficionados del fútbol gracias a que fue elegido para ser la figura sobresaliente del cartel mundialista que acompaña esta gran aventura que será Rusia 2018. Y no podía ser más justo el reconocimiento para el único portero que ha podido quedarse con el Balón de Oro (1963).
Pero,
aunque parezca mentira, este gigante ruso (medía 1,90, aunque bajo palos
parecía tener una envergadura mayor) estuvo a punto de no ser arquero de
fútbol. Nacido en Moscú un 22 de octubre de 1929 -año en el que, irónicamente,
el mundo capitalista atravesaba una de sus peores crisis- y pasó su
adolescencia trabajando en una fábrica de herramientas para ayudar a su pueblo
durante la Segunda Guerra Mundial; era allí donde practicaba deporte y atajaba,
siendo el número uno del equipo de la fábrica, pero en el hockey sobre hielo.
Si, el mejor portero del siglo XX para la FIFA no estaba tan interesado en
tener una carrera como futbolista, aunque si es verdad que se había sentido
maravillado con el puesto a los siete años, cuando salió en el cine “El portero
de la República” de Lev Kassil, un filme que le mostró que el fútbol podía ser
épico y maravilloso.
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