Shoya Nakajima, un diamante en bruto que maravilla a Portugal
Por: Nicolás Donoso (@SamuraiBlue98).
Hidetoshi Nakata fue el pionero, Shinji Ono y Shunsuke Nakamura le siguieron con gran éxito y otros más recientes como Keisuke Honda, Shinji Kagawa, Shinji Okazaki, Yuto Nagatomo, Makoto Hasebe, Eiji Kawashima y Maya Yoshida han conseguido destacar en las mejores ligas del mundo, demostrando que Japón es tierra fértil y un exportador continuo y efectivo de grandes juveniles hacia el viejo continente. En este artículo desmenuzaremos a Shoya Nakajima, el segundo de cinco diamantes en bruto que está teniendo una extraordinaria temporada en el modesto Portimonense de Portugal y que aspira a llegar a un club o a una liga más competitiva en la próxima temporada, además de tener todas las ganas de colarse en la nómina de 23 jugadores nipones que estarán en el próximo mundial de Rusia, que está a la vuelta de la esquina.
Hidetoshi Nakata fue el pionero, Shinji Ono y Shunsuke Nakamura le siguieron con gran éxito y otros más recientes como Keisuke Honda, Shinji Kagawa, Shinji Okazaki, Yuto Nagatomo, Makoto Hasebe, Eiji Kawashima y Maya Yoshida han conseguido destacar en las mejores ligas del mundo, demostrando que Japón es tierra fértil y un exportador continuo y efectivo de grandes juveniles hacia el viejo continente. En este artículo desmenuzaremos a Shoya Nakajima, el segundo de cinco diamantes en bruto que está teniendo una extraordinaria temporada en el modesto Portimonense de Portugal y que aspira a llegar a un club o a una liga más competitiva en la próxima temporada, además de tener todas las ganas de colarse en la nómina de 23 jugadores nipones que estarán en el próximo mundial de Rusia, que está a la vuelta de la esquina.
Shoya Nakajima (Portimonense - Extremo izquierdo - 23 años)
El nacido en Hachioji, una pequeña localidad dentro de la alocada ciudad de
Tokio, se crió desde pequeño mirando la serie Capitán Tsubasa, también mostró destellos de una calidad y un descaro impropio para
un jugador de la media, algo común en todo caso en el fútbol japonés: pionero
de futbolistas con buen pie. Pero para Nakajima los comienzos en el balompié no fueron fáciles ni mucho menos, pues le costó consolidarse. Y es que sí bien
Shoya comenzó a destacar en el club en donde se formó -el Tokio Verdy que en
ese momento se encontraba disputando la J League 2- su posterior paso al otro
club importante de la ciudad, el FC Tokio no fue tan fructífero, tanto que el
club de la capital nipona lo cedió al modesto Kataller Toyama, club de la
segunda categoría en donde si bien sumó minutos, jamás logró despuntar.
Luego de un
año en la J League 2 regresó al FC Tokio, pero en las siguientes dos temporadas
nunca logró hacerse con un lugar en el once inicial, siempre tuvo que
conformarse con un papel secundario. Pero año pasado algo cambió,
Nakajima venía procedido de un 2016 en donde realizó un tremendo Campeonato
Asiático Sub-23 (incluso fue elegido el mejor jugador del torneo) y unos buenos
Juegos Olímpicos a nivel individual; todo ese cúmulo de factores hicieron posibles que
Nakajima tuviese más minutos con el FC Tokio, llegando a disputar 28
compromisos y anotando 5 goles.
Lo sorpresivo
es que sin realizar una campaña espectacular en la J League, el modesto
Portimonense, club de la primera división del fútbol portugués que se ubica en
Algarve, la región más meridional de Portugal y que enamora por sus
espectaculares playas mediterráneas y centros turísticos; se fijó en Shoya
Nakajima y decidió ficharlo para la presente temporada, oferta que el japonés
no pudo rechazar: podía cumplir su sueño de jugar en el fútbol
europeo, el sueño de todo futbolista.
En el
Portimonense, Nakajima se está saliendo, y es que no solamente se ha llegado a
transformar en cosa de pocos meses, en el jugador más diferenciador del equipo
portugués partiendo desde la banda izquierda o jugando en la mediapunta, sino
que ha sido el jugador que más a aportado con goles y asistencias, registrando
9 anotaciones y 5 pases de gol en 21 compromisos, algo impresionante para un
jugador que milita en un equipo de medio nivel en el fútbol luso. Las
principales cualidades de Nakajima son sus regates, su descaro, su dominio de
balón, su buena visión para filtrar pases que corrompen defensas, su brutal
remate de larga distancia, su inteligencia y autosuficiencia dentro de todo el
frente de ataque y su consistencia, lo que lo llevan a ser uno de los jugadores
más desequilibrantes de toda la liga.
Con la
selección nipona, Nakajima únicamente tiene presencias en categorías inferiores,
pasando por la selección Sub-17, Sub-21 y la Sub-23, siendo en ésta última en
la que más destacó; con el ya mencionado Campeonato Asiático Sub-23 de Qatar 2016 en donde se mostró como la máxima figura, principalmente
gracias a su descomunal actuación frente a Irán en los cuartos de final,
partido en donde se salió desde el banquillo para anotar en un lapso
de dos minutos dos goles de gran factura, demostrando toda su calidad. Los Juegos Olímpicos fueron el otro escenario que nos permitió conocer más acerca a Nakajima, sin
ser inamovible en el equipo de Teguramori se marcó una verdadera joya desde
fuera del área en un partido de la primera fase frente a
Colombia, cotejo que terminaría 2-2 y en donde Shoya volvería a presumir de su
exquisita pegada.
Las
expectativas con respecto a Nakajima han ido creciendo de manera exponencial, y
es que ya no se habla de un jugador con una calidad tan grande como su
irregularidad, sino que ya se puede hablar de un Nakajima que en su primera
temporada en el fútbol europeo ha logrado destacar contra todos los pronósticos
y que claramente tiene hambre de más. Continuar en la senda de pieza clave con
el Portimonense para marcharse a un club o a una liga más competitiva a partir
de la próxima temporada (FC Porto, Borussia Dortmund y Saint Étienne lo buscan)
parece ser el principal objetivo, pero su verdadero sueño es ser
considerado por Halilhodzic para pelear un lugar que le permita estar en el
próximo mundial de Rusia. La calidad la tiene, la determinación también, solo
él mismo será el encargado de decidir si este diamante en bruto está cerca de
explotar y dar el salto que un jugador como él merece, porque Shoya Nakajima no
tiene techo.



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